Lidita me ha sugerido que escriba sobre los libros que leo. Creo que entonces no pararía. Me encanta leer. Los que me conocéis lo sabéis, y cuando se trata de libros, no tengo freno. La razón que me ha dado es que "cuando yo le cuento de que van, a ella le gustan. Pero cuando se pone a leer, se aburre". Yo sé que me ha liado para ahorrarse leer "La caída de los gigantes", de Ken Follet, pero no se va a librar. Lo siento, VA A SER QUE NO.
El caso es que acabo de terminar "Bel Ami" de Henri René Guy de Maupassant. Es un libro que se publicó por primera vez en 1885. Su trama se desarrolla en los años posteriores a la colonización de Argelia por parte de los franceses (1830). El protagonista, Georges Duroy, ha sido soldado allí (más bien se ha dedicado a aterrorizar y extorsionar a los lugareños) y decide volver a París, pensando en obtener riqueza y reconocimiento sólo por el mero hecho de ser él. El libro comienza con un Duroy empobrecido y enfadado, porque hay otros que, habiendo llegado en su misma situación, tienen más que él. Se tropieza con un antiguo compañero de armas que le ofrece trabajo como periodista en el diario donde trabaja, le presta dinero para que se compre un traje y lo invita a comer a su casa. Ahí Duroy conoce a la esposa de su amigo y a una amiga de ella, y comienza la acción.
No sigo. No os voy a destripar el libro, por si queréis leerlo, pero dejadme que os describa al personaje principal. A pesar de que se publicó hace más de un siglo, sigue siendo actual. Duroy no es un hombre inteligente, ni trabajador, pero es muy atractivo y ambicioso. Se cree merecedor de la fortuna de los demás, pero no piensa en hacer méritos para conseguir una por sí mismo. Al descubrir que tiene talento para atraer a las mujeres, se dedica a sacarles dinero, a utilizar sus conexiones sociales, a aprovecharse del amor que ellas sienten por él. Aunque les hace creer que las ama, Duroy sólo se ama a sí mismo. Siempre envidiando la fortuna de su amigo y aprovechando que éste está enfermo, llega a conspirar para quedarse con su puesto en el periódico, con su mujer y su casa. Lo consigue, y sigue ambicionando más, nunca tiene suficiente. Se inventa un origen noble, separando su apellido (de Duroy a Du Roy) y añadiendo un nombre parecido a la ciudad de la que procede (sus padres son taberneros). Su ambición no tiene límites. Consigue llegar a lo más alto de su profesión, sin haber pegado un palo al agua, sin merecerlo, y dejando en el camino a más de una mujer destrozada (tened en cuenta de que se desarrolla a finales del siglo XIX, cuando las mujeres teníamos que pedir permiso hasta para respirar). Piensa en que todos están en su contra y que se aprovechan de él (eso de que piensa el ladrón que todos son de su condición), y utiliza esa actitud como excusa para pisotear a todo el que puede, incluyendo a su esposa, sus amantes y sus amigos. Y hasta aquí puedo leer (como en el Un, dos, tres)
He de confesar que elegí el libro porque han hecho una peli (bueno la segunda, hay una de 1946) basada en él y la protagoniza Robert Pattinson (el vampiro de la saga Crepúsculo). Me encanta ese niñato (sí, niñato, por lo menos para mí, que tengo edad suficiente para ser su madre); y además me da morbillo eso de ver una peli basada en un libro y sacar todos los defectos: me pirra. Pensé que iba a ser una historia romántica del estilo de Jane Austen, y me encuentro con una historia dura y cruel. Toda una sorpresa (y grata).
Bueno Lidita, como te he dicho, no te libras de leer a Ken Follet, entre otras cosas porque no puedo resumirte en un cafelito (ni en 100) las 800 páginas del libro. Agua y ajo.
viernes, 28 de enero de 2011
sábado, 11 de diciembre de 2010
¡¡¡¡JUERGAAAAAA!!!!
No, no os creáis que estoy pensando en irme de fiesta. Estoy pensando en que en este país no se hace huelga, sino juerga. La última prueba la tenéis en la que han formado los controladores aéreos. Cuando les han obligado a trabajar en unas condiciones más acordes a su labor, la lían parda. ¡Y se quejan los muy cabrones! Después que no pegan un palo al agua, que cobran unos sueldazos del copón (hasta 300.000€ anuales, unos 50 kilos de las pesetorris de toa la vida y a razón de 4 kilos al mes) se quejan porque les obligan a trabajar algunas horas más y no le cuentan como laborables los cursos y las vacaciones. ¡Qué verdad es que cuanto más tienen, más quieren!
Lo de las huelgas en España es de película de Almodóvar. A los sindicalistas de hoy se les ha olvidado lo que costó conseguir el derecho a la huelga, y lo han convertido en una amenaza terrorista. Sí, terrorista, porque no se entiende que tengas que ir a la huelga sí o sí. Da igual si no estás de acuerdo, si la huelga ni te va ni te viene: como a ellos le sale de los cojones, tú a pringarla, te guste o no. Es algo que sigo sin comprender; a veces me da la sensación de que los sindicatos quieren vengarse por todos los palos recibidos en la época de Franco, porque si no, no tiene lógica que ellos actúen de la misma manera (os doy a escoger las siglas, que no hay diferencia). Les da igual dejar a cientos de miles de seres humanos sin posibilidad de viajar, de disfrutar de sus familias, amigos, cancelando sueños, ilusiones. Da igual, yo hago huelga y tú te jodes. Y encima tienen la desfachatez de salir por televisión pidiendo perdón, pero que la culpa no es de ellos, sino del gobierno, que los presiona, los maltrata y los obligan a trabajar en unas condiciones infrahumanas. HAY QUE SER CABRÓN. Y para qué hablar de las pérdidas materiales: millones de euros en pérdidas en el sector turístico (se les olvida que el turismo es la principal industria de este país), con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo, una imagen aún más deteriorada de España, para que nadie quiera venir aquí. Pero claro, ellos están puteados porque trabajan en condiciones pésimas. A SACAR CARBÓN EN UNA MINA LOS PONÍA YO, QUE LOS MINEROS SÍ QUE TRABAJAN EN CONDICIONES DURAS.
Hemos dejado que los sindicatos se conviertan en los nuevos fascistas (y no esos pringaos que se limitan a levantar el brazo y cantar el "Cara al sol" y gritar "Viva Franco" el 20N). En esta zona sabemos de huelgas y huelguistas, de piquetes "informativos" que te insultan, te amenazan, te sacan fotos sin permiso, se cagan en tus difuntos más frescos y se esconden tras pasamontañas, como los etarras. De contratas que no hacen la huelga en la sede de su empresa, sino en donde prestan sus servicios, fastidiando a los demás, que sin comerlo ni beberlo, se tienen que joder, y encima te sueltan que tienes que ser solidario, que tienes que apoyarlos (veáse la última de Imtech). Vamos a ver, en qué cabeza cabe que tienes que buscar mi apoyo fastidiándome, que porque me jodas te voy a hacer caso. Ni de coña. También me gustaría saber por qué todas las huelgas se hacen en la puerta de Acerinox. No tengo datos que digan que es el sitio oficial de huelga en el Campo de Gibraltar, pero todos los huelguistas se plantan ahí. Que una empresa de contratas putea a sus trabajadores, pues nada, a protestar a Acerinox. No se protesta en la puerta de la empresa, o en la de la casa del empresario, nooooo, eso no queda bien en la fotito, pero el letrero de Acerinox queda de puta madre en tos laos.
Los que me conocen saben que Acerinox me toca de cerca (mi shurri trabaja ahí). Me he tragado demasiadas huelgas del metal para saber la clase de hijoputas y cabrones que son los líderes sindicales, y lo borregos que pueden llegar a ser muchos trabajadores (que no todos). No se me olvida (y dudo que lo olvide nunca) el autobús apedreado en la última -por ahora- huelga conflictiva. Los guardiaciviles que entraron en Acerinox fueron unos fascistas y todos los sindicatos fueron unánimes en su condena y en afirmar que "habíamos vuelto a los tiempos de Franco". Lo que se les olvidó mencionar es que una pandilla de encapuchados -porque no tienen cojones de dar la cara- apedrearon el autobús donde iban los "jefes" según los mu lumbreras de los sindicalistas, cuando en realidad iban trabajadores (algunos jefes de departamento también) a los que Acerinox, por el mero hecho de tener un título universitario, contrata "fuera de convenio", por lo que las negociaciones no les afecta, ni para lo bueno ni para lo malo (lo primero más que lo segundo). Trabajadores que no pueden apoyar la huelga porque les quitan del sueldo los días que no trabajan, que tienen condiciones laborales peores que un oficial de 3ª en laminación y que cobran menos que los que están en acería.
Pero, claro, los listos de los sindicalistas (escoged siglas) envenenan a los pobres currantes ignorantes, que sólo entienden de partirse el lomo trabajando y de mantener a sus familias y darles la mejor calidad de vida posible, con mentiras y falsas promesas de lucha, mientras que ellos cobran su sueldo íntegro sin presentarse a trabajar, que para eso son liberados sindicales, y luchan por el bienestar de sus compañeros -siempre y cuando estén sindicados, claro-, dejando que trabajen los demás, mientras ellos se dedican a chupar de la teta y a comprarse buenos coches con el sueldo que no se merecen -el que menos de Mercedes y BMW para arriba-. Pero si se te ocurre decirle esto a un sindicalista, eres facha, retrógrado, reencarnación de Franco, y yo que sé que más. Y me quedo aquí por ahora, porque me estoy cabreando nada más que de pensar lo que sé de algún que otro listo que se las da de "luchador" obrero. Hijos de putas aprovechados es lo que son. Y lo he dicho antes, escoged siglas.
Lo de las huelgas en España es de película de Almodóvar. A los sindicalistas de hoy se les ha olvidado lo que costó conseguir el derecho a la huelga, y lo han convertido en una amenaza terrorista. Sí, terrorista, porque no se entiende que tengas que ir a la huelga sí o sí. Da igual si no estás de acuerdo, si la huelga ni te va ni te viene: como a ellos le sale de los cojones, tú a pringarla, te guste o no. Es algo que sigo sin comprender; a veces me da la sensación de que los sindicatos quieren vengarse por todos los palos recibidos en la época de Franco, porque si no, no tiene lógica que ellos actúen de la misma manera (os doy a escoger las siglas, que no hay diferencia). Les da igual dejar a cientos de miles de seres humanos sin posibilidad de viajar, de disfrutar de sus familias, amigos, cancelando sueños, ilusiones. Da igual, yo hago huelga y tú te jodes. Y encima tienen la desfachatez de salir por televisión pidiendo perdón, pero que la culpa no es de ellos, sino del gobierno, que los presiona, los maltrata y los obligan a trabajar en unas condiciones infrahumanas. HAY QUE SER CABRÓN. Y para qué hablar de las pérdidas materiales: millones de euros en pérdidas en el sector turístico (se les olvida que el turismo es la principal industria de este país), con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo, una imagen aún más deteriorada de España, para que nadie quiera venir aquí. Pero claro, ellos están puteados porque trabajan en condiciones pésimas. A SACAR CARBÓN EN UNA MINA LOS PONÍA YO, QUE LOS MINEROS SÍ QUE TRABAJAN EN CONDICIONES DURAS.
Hemos dejado que los sindicatos se conviertan en los nuevos fascistas (y no esos pringaos que se limitan a levantar el brazo y cantar el "Cara al sol" y gritar "Viva Franco" el 20N). En esta zona sabemos de huelgas y huelguistas, de piquetes "informativos" que te insultan, te amenazan, te sacan fotos sin permiso, se cagan en tus difuntos más frescos y se esconden tras pasamontañas, como los etarras. De contratas que no hacen la huelga en la sede de su empresa, sino en donde prestan sus servicios, fastidiando a los demás, que sin comerlo ni beberlo, se tienen que joder, y encima te sueltan que tienes que ser solidario, que tienes que apoyarlos (veáse la última de Imtech). Vamos a ver, en qué cabeza cabe que tienes que buscar mi apoyo fastidiándome, que porque me jodas te voy a hacer caso. Ni de coña. También me gustaría saber por qué todas las huelgas se hacen en la puerta de Acerinox. No tengo datos que digan que es el sitio oficial de huelga en el Campo de Gibraltar, pero todos los huelguistas se plantan ahí. Que una empresa de contratas putea a sus trabajadores, pues nada, a protestar a Acerinox. No se protesta en la puerta de la empresa, o en la de la casa del empresario, nooooo, eso no queda bien en la fotito, pero el letrero de Acerinox queda de puta madre en tos laos.
Los que me conocen saben que Acerinox me toca de cerca (mi shurri trabaja ahí). Me he tragado demasiadas huelgas del metal para saber la clase de hijoputas y cabrones que son los líderes sindicales, y lo borregos que pueden llegar a ser muchos trabajadores (que no todos). No se me olvida (y dudo que lo olvide nunca) el autobús apedreado en la última -por ahora- huelga conflictiva. Los guardiaciviles que entraron en Acerinox fueron unos fascistas y todos los sindicatos fueron unánimes en su condena y en afirmar que "habíamos vuelto a los tiempos de Franco". Lo que se les olvidó mencionar es que una pandilla de encapuchados -porque no tienen cojones de dar la cara- apedrearon el autobús donde iban los "jefes" según los mu lumbreras de los sindicalistas, cuando en realidad iban trabajadores (algunos jefes de departamento también) a los que Acerinox, por el mero hecho de tener un título universitario, contrata "fuera de convenio", por lo que las negociaciones no les afecta, ni para lo bueno ni para lo malo (lo primero más que lo segundo). Trabajadores que no pueden apoyar la huelga porque les quitan del sueldo los días que no trabajan, que tienen condiciones laborales peores que un oficial de 3ª en laminación y que cobran menos que los que están en acería.
Pero, claro, los listos de los sindicalistas (escoged siglas) envenenan a los pobres currantes ignorantes, que sólo entienden de partirse el lomo trabajando y de mantener a sus familias y darles la mejor calidad de vida posible, con mentiras y falsas promesas de lucha, mientras que ellos cobran su sueldo íntegro sin presentarse a trabajar, que para eso son liberados sindicales, y luchan por el bienestar de sus compañeros -siempre y cuando estén sindicados, claro-, dejando que trabajen los demás, mientras ellos se dedican a chupar de la teta y a comprarse buenos coches con el sueldo que no se merecen -el que menos de Mercedes y BMW para arriba-. Pero si se te ocurre decirle esto a un sindicalista, eres facha, retrógrado, reencarnación de Franco, y yo que sé que más. Y me quedo aquí por ahora, porque me estoy cabreando nada más que de pensar lo que sé de algún que otro listo que se las da de "luchador" obrero. Hijos de putas aprovechados es lo que son. Y lo he dicho antes, escoged siglas.
martes, 7 de diciembre de 2010
¿Atención al cliente?
No me considero una persona racista: me da igual el color de la piel, el credo religioso o político o el país de donde venga una persona. Sí soy intolerante con determinados comportamientos, pero para ser un cabrón no hace falta ser de otra etnia, que en España los criamos como las cebollas: salen de la tierra. Pero últimamente no llamo a un servicio de atención al cliente de alguna compañía sin que me conteste un sudamericano. Ojo, que no tengo nada personal contra ellos: son de lo más educado: siempre "por favor", "disculpe" y el trato de usted y correcto (cosa que los españoles no hacemos ni de coña). Pero me toca los huevarios el que no tengan ni zorra idea de lo que les hablas.
Hace un mes estuve peleándome con Vodafone por problemas de ruido y cruces en el teléfono fijo (tengo ADSL con ellos y la voz va por IP a través del router). Uno de los sudamericanos que me atendió tuvo la desfachatez o la ignorancia más absoluta (me inclino por lo segundo) de decirme que mi teléfono inalámbrico tenía interferencias de la antena parabólica de mi vecino: no sabía yo que tenía el teléfono de la NASA. Menos mal que cuando me llamó el técnico, que era español, confirmó que la avería no era del router, sino del cable de Timofónica (tal y como yo sospechaba). Eso sí, se descojonó cuando le dije lo de la parabólica y me aconsejó que no me deshiciera nunca de semejante teléfono (se lo tomó tan a cachondeo como yo).
Anoche me tocó llamar a Endesa. Hubo corte del suministro eléctrico a las 12 de la noche. En circunstancias normales, me da igual, pero con una alerta amarilla por lluvias y una bomba de achique eléctrica, ya me contaréis. Me atendió una chica a la que tuve que repetirle veinte veces que vivo en el municipio de Los Barrios, en la zona de Guadacorte, provincia de Cádiz -sé que el teléfono a que llamo atiende a nivel nacional-, otras veinte la dirección, incluso tuve que deletrearle "jilgueros", porque "¿se escribe con h al principio, no?". Sí, pensé, con h de cohones, no te jode. Cuando no encontraba la dirección, se le ocurrió preguntarme mi nombre para dirigirse a mí, y me costó otros pocos intentos que me entendiera el "Reyes", que además procuro pronunciar bien, para facilitarle las cosas a los no andaluz-parlantes. A pesar de todos los esfuerzos, la chica sigue sin encontrar mi dirección. Me pide el DNI del titular o la dirección que aparece en la factura (cosa que tenía que haber hecho al principio). Cuando le doy el DNI de mi marido, resulta que Endesa engloba a Palmones y a Guadacorte en la misma zona, pone el nombre del municipio en la dirección y mi casa la tiene por el nombre de urbanización y parcela. Muy claro, diáfano: para matar al que metió los datos, despacito, para que le duela. Pues la señora va y me suelta que le estoy dando datos erróneos, a lo que le contesto que tengo Palmones a 5 kilómetros, Los Barrios a más y que ambas zonas no son municipios, sino núcleos urbanos que pertenecen a un municipio, que es distinto. ¿Creéis que se enteró? Pues va a ser que no, porque siguió hablando de que no había incidencias en Palmones. Cuando ya me tenía de los nervios, con toda la mala leche del mundo le pregunto si se ha molestado en escucharme, que no estamos en Palmones y que estamos sin luz, que incluso el alumbrado de la calle se ha ido. Me suelta con todo el automatismo del mundo que "se ha registrado mi incidencia y que se ha notificado a los técnicos para que la solucionen cuanto antes. Si en 90 minutos no se ha solucionado, ruega tome nota del número de incidencia y que vuelva a llamar y facilite ese número a quien me atienda" (fijaos si me cabreó que se me ha quedado todo lo que me dijo, yo que olvido hasta mi nombre). Me disparato, y le suelto que estamos en alerta amarilla por lluvias y que si no restablecen el suministro pronto, van a ser muchos los vecinos inundados y la denuncia que le vamos a poner a Endesa va a ser de campeonato, que vamos a interponer una demanda por lo penal (los que me conocéis sabéis que cuando me cabreo, suelto una cantidad de disparates impresionante) y otras barbaridades por el estilo, pero la chica vuelve a soltarme lo de los 90 minutos. Intento serenarme y recordar que ella sólo atiende el teléfono y que no es quien me va a arreglar la avería. Le doy las gracias de muy malos modos, y aún así me las da ella con toda la amabilidad y me desea "que pase una buena noche".
Desde luego de buena noche nada: estuve esperando a que se restableciera el suministro (media hora), me desvelé y tardé dos horas en volver a conciliar el sueño. Molestia personal aparte, también está la económica: llamas a un 902 desde el móvil (el fijo sin electricidad no funciona) que te cuesta una pasta, la que te atiende te hace esperar, bien porque no se entera o porque no se entera, y cuando vuelve el suministro, corres el riesgo de que algo se te estropee (a mi nevera se le queda pillado el motor a veces, y ya es la segunda nevera). Y yo me pregunto: ¿Eso es atender al cliente? Considero totalmente injusto que a la hora de hacer nuevos clientes todo son facilidades: mejores móviles, tarifas, servicios, lo que sea. Y a los antiguos que nos jodan. No nos premian nuestra fidelidad, nos obligan a quedarnos con ellos por un tiempo (quién no tiene algún contrato con permanencia, ya sea en el móvil, en el Plus o en la ADSL), a pagar para quejarnos, nos tratan como si fuéramos tontos y encima te ningunean. ¿Qué quieren?¿Que nos estemos cambiando constantemente de compañía de teléfonos, de electricidad, gas, seguro del coche para poder disfrutar de las ofertas? Ojalá, pero como te lo ponen tan fácil el cambiarte (me costó casi un mes el que Timofónica le diera mi número de fijo a Vodafone), vamos, como el que cambia de canal. El caso es fastidiar y recaudar, para poder decir a final de año que han obtenido tanto de beneficio, y que éste se lo repartan los mismos cabrones cebolleros de siempre. Como decía mi padre: "después de cornudo, apaleao". Así nos va.
Hace un mes estuve peleándome con Vodafone por problemas de ruido y cruces en el teléfono fijo (tengo ADSL con ellos y la voz va por IP a través del router). Uno de los sudamericanos que me atendió tuvo la desfachatez o la ignorancia más absoluta (me inclino por lo segundo) de decirme que mi teléfono inalámbrico tenía interferencias de la antena parabólica de mi vecino: no sabía yo que tenía el teléfono de la NASA. Menos mal que cuando me llamó el técnico, que era español, confirmó que la avería no era del router, sino del cable de Timofónica (tal y como yo sospechaba). Eso sí, se descojonó cuando le dije lo de la parabólica y me aconsejó que no me deshiciera nunca de semejante teléfono (se lo tomó tan a cachondeo como yo).
Anoche me tocó llamar a Endesa. Hubo corte del suministro eléctrico a las 12 de la noche. En circunstancias normales, me da igual, pero con una alerta amarilla por lluvias y una bomba de achique eléctrica, ya me contaréis. Me atendió una chica a la que tuve que repetirle veinte veces que vivo en el municipio de Los Barrios, en la zona de Guadacorte, provincia de Cádiz -sé que el teléfono a que llamo atiende a nivel nacional-, otras veinte la dirección, incluso tuve que deletrearle "jilgueros", porque "¿se escribe con h al principio, no?". Sí, pensé, con h de cohones, no te jode. Cuando no encontraba la dirección, se le ocurrió preguntarme mi nombre para dirigirse a mí, y me costó otros pocos intentos que me entendiera el "Reyes", que además procuro pronunciar bien, para facilitarle las cosas a los no andaluz-parlantes. A pesar de todos los esfuerzos, la chica sigue sin encontrar mi dirección. Me pide el DNI del titular o la dirección que aparece en la factura (cosa que tenía que haber hecho al principio). Cuando le doy el DNI de mi marido, resulta que Endesa engloba a Palmones y a Guadacorte en la misma zona, pone el nombre del municipio en la dirección y mi casa la tiene por el nombre de urbanización y parcela. Muy claro, diáfano: para matar al que metió los datos, despacito, para que le duela. Pues la señora va y me suelta que le estoy dando datos erróneos, a lo que le contesto que tengo Palmones a 5 kilómetros, Los Barrios a más y que ambas zonas no son municipios, sino núcleos urbanos que pertenecen a un municipio, que es distinto. ¿Creéis que se enteró? Pues va a ser que no, porque siguió hablando de que no había incidencias en Palmones. Cuando ya me tenía de los nervios, con toda la mala leche del mundo le pregunto si se ha molestado en escucharme, que no estamos en Palmones y que estamos sin luz, que incluso el alumbrado de la calle se ha ido. Me suelta con todo el automatismo del mundo que "se ha registrado mi incidencia y que se ha notificado a los técnicos para que la solucionen cuanto antes. Si en 90 minutos no se ha solucionado, ruega tome nota del número de incidencia y que vuelva a llamar y facilite ese número a quien me atienda" (fijaos si me cabreó que se me ha quedado todo lo que me dijo, yo que olvido hasta mi nombre). Me disparato, y le suelto que estamos en alerta amarilla por lluvias y que si no restablecen el suministro pronto, van a ser muchos los vecinos inundados y la denuncia que le vamos a poner a Endesa va a ser de campeonato, que vamos a interponer una demanda por lo penal (los que me conocéis sabéis que cuando me cabreo, suelto una cantidad de disparates impresionante) y otras barbaridades por el estilo, pero la chica vuelve a soltarme lo de los 90 minutos. Intento serenarme y recordar que ella sólo atiende el teléfono y que no es quien me va a arreglar la avería. Le doy las gracias de muy malos modos, y aún así me las da ella con toda la amabilidad y me desea "que pase una buena noche".
Desde luego de buena noche nada: estuve esperando a que se restableciera el suministro (media hora), me desvelé y tardé dos horas en volver a conciliar el sueño. Molestia personal aparte, también está la económica: llamas a un 902 desde el móvil (el fijo sin electricidad no funciona) que te cuesta una pasta, la que te atiende te hace esperar, bien porque no se entera o porque no se entera, y cuando vuelve el suministro, corres el riesgo de que algo se te estropee (a mi nevera se le queda pillado el motor a veces, y ya es la segunda nevera). Y yo me pregunto: ¿Eso es atender al cliente? Considero totalmente injusto que a la hora de hacer nuevos clientes todo son facilidades: mejores móviles, tarifas, servicios, lo que sea. Y a los antiguos que nos jodan. No nos premian nuestra fidelidad, nos obligan a quedarnos con ellos por un tiempo (quién no tiene algún contrato con permanencia, ya sea en el móvil, en el Plus o en la ADSL), a pagar para quejarnos, nos tratan como si fuéramos tontos y encima te ningunean. ¿Qué quieren?¿Que nos estemos cambiando constantemente de compañía de teléfonos, de electricidad, gas, seguro del coche para poder disfrutar de las ofertas? Ojalá, pero como te lo ponen tan fácil el cambiarte (me costó casi un mes el que Timofónica le diera mi número de fijo a Vodafone), vamos, como el que cambia de canal. El caso es fastidiar y recaudar, para poder decir a final de año que han obtenido tanto de beneficio, y que éste se lo repartan los mismos cabrones cebolleros de siempre. Como decía mi padre: "después de cornudo, apaleao". Así nos va.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Somos progres 2
Alguien me ha mandado un correo en el que se dice que la Junta de Andalucía quiere implantar el árabe como segundo idioma extranjero. Eso es algo de lo que se lleva hablando tiempo. No me parece mal: me encantaría aprender árabe... y alemán y japonés y chino mandarín -que es más difícil que el chino cantonés-. Lo que escapa a mi entendimiento es que se quiera enseñar un segundo idioma extranjero cuando ni siquiera son capaces de enseñar el primero. Si no es porque la gran mayoría de los alumnos de este país aprenden inglés en academias particulares, aquí no lo hablaba ni Dios. Para ejemplo, aunque sea malo, Zapatero. Y ya ni te cuento si nos metemos con deportistas. No es que mi nivel de inglés sea alto, pero cuando escucho a Nadal o a Fernando Alonso, hasta yo me doy cuenta de los errores. Somos el país de Europa en el que peor se enseña idiomas (cuando lo hacen) y sólo hablamos un idioma extranjero, y mal.
Pero que se enseñe árabe no es tan malo. Yo, personalmente, preferiría que se enseñara el lenguaje de signos, que en clase se pudiera hablar tanto con la voz como con las manos, lo que supondría la verdadera integración de las personas sordas. Lo peor es que se quiere implantar el flamenco como asignatura. Eso sí que es demagogia pura y dura. ¿Te imaginas una evaluación de flamenco? ¿Y si, como a mí, se te da el flamenco como el mismo culo? No tengo gracia, ni compás, ni salero, ni ná de ná. Fijo que cateaba. Ni las matemáticas se me dan tan mal. Además no me gusta, por muy andaluza que sea y por mucho que me alegre que se haya nombrado Patrimonio intangible de la Humanidad. ¿Y cómo serían los exámenes?: has dado una palmada de más, te quito medio punto, y por taconear dos veces en vez de tres, te quito otro medio.¿Y en las tutorías?: mire usted señora, su hijo tiene unas notas envidiables en todas las asignaturas, pero no progresa adecuadamente en flamenco porque no sabe llevar el compás, así que no tiene futuro ninguno. Lo dicho, demagogia.
Ya la fastidiaron bien con la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Los sociatas son todos muy progres, muy liberales, pero esto huele a fascismo que te cagas. Es una versión de lo que en la época de Franco se llamaba "Formación político-social". Pero ni se te ocurra decirlo, porque entonces la fascista y retrógrada eres tú. Se han cargado la enseñanza: los niños de hoy en día aprenden un 20% de lo que nosotros -cuarentones y alrededores- aprendíamos en nuestra época, las asignaturas son repetitivas y los profesores no se salen del temario ni por equivocación: esto es lo que hay que enseñar este año y eso se enseña, porque si añades algo más, ya estás fastidiando al profesor del año siguiente. Los niños con 6 años apenas saben leer -yo lo hacía con 4 y como yo, casi todo el mundo-, con lo que se les limita el acceso a los libros. Quieren fomentar la lectura, pero enseñan a los niños tarde y les obligan a leer los libros más chorras que he visto en mi vida. Cuando un niño tiene la capacidad lectora suficiente para entender un libro, ya está harto de jugar a la Play, a la Wii o a la Nintendo. Para qué quiere un libro, si maneja la consola como si hubiera nacido con ella pegada a los dedos. No les hables de Los Cinco, de Sandokán o del Capitán Nemo -para ellos fue el pececito que se perdió- porque les suena a chino (cantonés o mandarín, el que queráis), y no solo a los niños, porque a algunos padres también les suena a chino.
Enseñemos árabe, enseñemos flamenco, enseñemos a nuestros hijos a ser unos ciudadanos progres, pero, por favor, ni se nos ocurra enseñarles a pensar por sí mismos, a descubrir el mundo en un libro, a disfrutar de la aventura de leer. Dios nos libre, porque seremos unos padres fachas y retrógrados, y eso no se puede tolerar en nuestra sociedad tan "avanzada". Para matarlos, a todos, despacito, para que les duela.
Pero que se enseñe árabe no es tan malo. Yo, personalmente, preferiría que se enseñara el lenguaje de signos, que en clase se pudiera hablar tanto con la voz como con las manos, lo que supondría la verdadera integración de las personas sordas. Lo peor es que se quiere implantar el flamenco como asignatura. Eso sí que es demagogia pura y dura. ¿Te imaginas una evaluación de flamenco? ¿Y si, como a mí, se te da el flamenco como el mismo culo? No tengo gracia, ni compás, ni salero, ni ná de ná. Fijo que cateaba. Ni las matemáticas se me dan tan mal. Además no me gusta, por muy andaluza que sea y por mucho que me alegre que se haya nombrado Patrimonio intangible de la Humanidad. ¿Y cómo serían los exámenes?: has dado una palmada de más, te quito medio punto, y por taconear dos veces en vez de tres, te quito otro medio.¿Y en las tutorías?: mire usted señora, su hijo tiene unas notas envidiables en todas las asignaturas, pero no progresa adecuadamente en flamenco porque no sabe llevar el compás, así que no tiene futuro ninguno. Lo dicho, demagogia.
Ya la fastidiaron bien con la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Los sociatas son todos muy progres, muy liberales, pero esto huele a fascismo que te cagas. Es una versión de lo que en la época de Franco se llamaba "Formación político-social". Pero ni se te ocurra decirlo, porque entonces la fascista y retrógrada eres tú. Se han cargado la enseñanza: los niños de hoy en día aprenden un 20% de lo que nosotros -cuarentones y alrededores- aprendíamos en nuestra época, las asignaturas son repetitivas y los profesores no se salen del temario ni por equivocación: esto es lo que hay que enseñar este año y eso se enseña, porque si añades algo más, ya estás fastidiando al profesor del año siguiente. Los niños con 6 años apenas saben leer -yo lo hacía con 4 y como yo, casi todo el mundo-, con lo que se les limita el acceso a los libros. Quieren fomentar la lectura, pero enseñan a los niños tarde y les obligan a leer los libros más chorras que he visto en mi vida. Cuando un niño tiene la capacidad lectora suficiente para entender un libro, ya está harto de jugar a la Play, a la Wii o a la Nintendo. Para qué quiere un libro, si maneja la consola como si hubiera nacido con ella pegada a los dedos. No les hables de Los Cinco, de Sandokán o del Capitán Nemo -para ellos fue el pececito que se perdió- porque les suena a chino (cantonés o mandarín, el que queráis), y no solo a los niños, porque a algunos padres también les suena a chino.
Enseñemos árabe, enseñemos flamenco, enseñemos a nuestros hijos a ser unos ciudadanos progres, pero, por favor, ni se nos ocurra enseñarles a pensar por sí mismos, a descubrir el mundo en un libro, a disfrutar de la aventura de leer. Dios nos libre, porque seremos unos padres fachas y retrógrados, y eso no se puede tolerar en nuestra sociedad tan "avanzada". Para matarlos, a todos, despacito, para que les duela.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Somos progres
Esa es la imagen de España que se ha empeñado el gobierno en exportar: somos un país de progres, ni siquiera progresistas, sólo progres, porque no tenemos la categoría suficiente para usar la palabra completa. Somos el "ejemplo de Europa", aunque ello conlleve hacer el ridículo día sí, día también. Somos los primeros en autorizar la unión de parejas del mismo sexo (no pienso llamarlo matrimonio y ahora os cuento por qué), en realizar "bautizos civiles" (otra aberración y lo mismo que antes, aplazo la explicación), en llevarnos bien con todos, de buen rollito, sin acritud. SOMOS UNA VERGÜENZA PARA EL MUNDO, y me meto en el ajo, como española que soy. Claro ejemplo es la que se ha formado con las filtraciones de Wikileaks.
Nos mangonean los americanos, los marroquíes y hasta los guerreros batutsis de África. Somos progres, y todo sea por ser los más liberales del mundo mundial. Así nos va, que no nos hace caso ni Dios. Y cuando realmente se necesita que España intervenga de forma activa (léase Sáhara), miramos para otro lado. Que los americanos quieren que se olvide que sus soldados mataron a un periodista español, no problemo. Que Marruecos quiere meterle mano al Sáhara de una vez por todas, no pasa nada, distraemos a la gente con alguna parida política y que los telediarios sólo hablen de eso. Que nos mandan presos de Guantánamo, mejor, ponemos la manita, atrincamos el dinero y todos tan panchos. Todo sea por ser los más enrollados. Me pone de los nervios.
Es como lo del matrimonio de parejas homosexuales. Soy la primera que apoya que los derechos (y obligaciones) sean iguales para una pareja, sean quienes sean los que la componen. Considero que el amor no entiende de sexos. Pero no es matrimonio, no se puede emplear la palabra etimológicamente hablando. En un lenguaje tan rico como es el español, no me explico por qué no nos inventamos una palabra que defina a todas las uniones, no sólo las hetero o las homo. Lo mismo pasa con el bautismo: es un sacramento, ligado a la religión. Ni de coña se puede hacer de forma laica. La misma leche que con lo del matrimonio. Inventemos una palabra para celebrar la inscripción de nuestro vástago en el registro civil. Lo más gracioso es que llevan al bebé con un vestido que siempre se ha llamado "de cristianar. ¿Ahora te cristiana un concejal? Tal y como está el patio, la verdad es que no tenemos mucho donde escoger: o lo hace un cura pederasta o un concejal corrupto. Así salen los niños luego, que no hay quien los gobierne. El caso es aparentar y dar un convite, que en este país la gente es muy criticona y a saber que dirán si no bautizas al niño y montas el jolgorio.
El caso es ser más liberal que nadie, en sacarnos de la manga la gilipollez más gorda, más de cara a la galería, que salga en los telediarios (da igual la cadena, pareces que estés viendo una repetición), mientras el resto de Europa, del mundo y parte del extranjero se descojona a nuestra costa. Se ríen hasta los marcianos.
Nos mangonean los americanos, los marroquíes y hasta los guerreros batutsis de África. Somos progres, y todo sea por ser los más liberales del mundo mundial. Así nos va, que no nos hace caso ni Dios. Y cuando realmente se necesita que España intervenga de forma activa (léase Sáhara), miramos para otro lado. Que los americanos quieren que se olvide que sus soldados mataron a un periodista español, no problemo. Que Marruecos quiere meterle mano al Sáhara de una vez por todas, no pasa nada, distraemos a la gente con alguna parida política y que los telediarios sólo hablen de eso. Que nos mandan presos de Guantánamo, mejor, ponemos la manita, atrincamos el dinero y todos tan panchos. Todo sea por ser los más enrollados. Me pone de los nervios.
Es como lo del matrimonio de parejas homosexuales. Soy la primera que apoya que los derechos (y obligaciones) sean iguales para una pareja, sean quienes sean los que la componen. Considero que el amor no entiende de sexos. Pero no es matrimonio, no se puede emplear la palabra etimológicamente hablando. En un lenguaje tan rico como es el español, no me explico por qué no nos inventamos una palabra que defina a todas las uniones, no sólo las hetero o las homo. Lo mismo pasa con el bautismo: es un sacramento, ligado a la religión. Ni de coña se puede hacer de forma laica. La misma leche que con lo del matrimonio. Inventemos una palabra para celebrar la inscripción de nuestro vástago en el registro civil. Lo más gracioso es que llevan al bebé con un vestido que siempre se ha llamado "de cristianar. ¿Ahora te cristiana un concejal? Tal y como está el patio, la verdad es que no tenemos mucho donde escoger: o lo hace un cura pederasta o un concejal corrupto. Así salen los niños luego, que no hay quien los gobierne. El caso es aparentar y dar un convite, que en este país la gente es muy criticona y a saber que dirán si no bautizas al niño y montas el jolgorio.
El caso es ser más liberal que nadie, en sacarnos de la manga la gilipollez más gorda, más de cara a la galería, que salga en los telediarios (da igual la cadena, pareces que estés viendo una repetición), mientras el resto de Europa, del mundo y parte del extranjero se descojona a nuestra costa. Se ríen hasta los marcianos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)