Eso es lo que han dicho los llanitos del "incidente" con una patrullera de la Armada.
Hace un par de días fue una patrullera de la Guardia Civil persiguiendo a un camello, ahora una de la Armada (que no sé que es lo que estaba haciendo), pero el caso es que cada vez que "invadimos" sus aguas territoriales se ponen histéricos y empiezan a hablar de atentado contra su soberanía.
Amoavé, pishas. Para empezar NO TENÉIS AGUAS TERRITORIALES EN LA BAHÍA DE ALGECIRAS, ni en ningún otro lao. Sólo son aguas gibraltareñas de la bocana de vuestro puerto pa dentro. A ver que coño hacéis vosotros patrullando por las aguas territoriales españolas, realizando operaciones de bunkering en plena bahía, contaminando nuestras aguas y poniendo en peligro a toda la comarca con los buques monocasco navegando como Pedro por su casa. Ya la jodísteis bien jodía con el Fedra y con el New Flame. Tanta soberbia, tanto somos ingleses y esto es Gran Bretaña para que la caguéis bien cagada.
Pero no queda ahí la cosa. Os recuerdo que en 2002 una patrulla de la Armada británica se equivocó y acabó desembarcando en la playa de San Felipe, armados y preparados, o sea, nasíos pa matá. Y eso no se consideró atentado contra nuestra soberanía, aún cuando había civiles en la playa. No, eso fue un malentendido, "aim very zorry". Mu zorris. Ya se encargó de ironizar sobre esto mi muy admirado Arturo Pérez-Reverte. El artículo se llamó "Día D en La Línea" y a ver si un día os lo transcribo, porque es genial.
Y para arreglarlo todo, la tonta de la de la Trini Jiménez (otro ejemplo más de vergüenza para toda mujer andaluza que se precie) dice que el gobierno español no reconoce más aguas territoriales que las que se indican en el tratado de Utrecht (o sea, las de dentro del puerto), pero que espera que haya cooperación entre la policía de Gibraltar y las Fuerzas de Seguridad españolas para luchar contra el narcotráfico. Amoavé shoshete, aclárate, o mejor deja que te lo explique: si no tienen aguas territoriales fuera del puerto, nos la suda la cooperación, porque los meningrin pueden atrincarlos antes de la bocana y si ellos se interponen, pues nada, a arrestarlos por obstrucción, que nos le vendrían mal a los polis llanitos una cura de humildad; si los camellos se refugian en Gibraltar, da igual, porque seguro que los camellos son primos o cuñaos del policeman que va en la patrullera, y por mucho que digan que van a cooperar, pos va a ser que no.
En fin, que les guste o no, Gibraltar sólo puede ser británico o español, no hay tu tía. Para eso Gran Bretaña firmó el "muy ventajoso para ellos" tratado de Utrecht. Los llanitos no tienen derecho a elegir, no tienen ni voz ni voto en este tema, por mucho que en su constitución diga que el Reino Unido tiene que contar con ellos en el tema soberanía. En eso se escudan ambos para no ceder la soberanía del Peñón. Y yo me pregunto: ¿realmente nos conviene que los llanitos sean españoles?. Vale que estratégicamente nos conviene, porque tendríamos el control sobre el Estrecho (cosa que no nos van a dejar, porque los primeros interesados en que esto no suceda son los amerikanski), pero, no sé si querría que semejantes aprovechados y piratas fueran de mi misma nacionalidad. Me avergonzaría decir que soy española.
Por desgracia, en este país se le da la ciudadanía a cualquiera que pueda pagarla y no a quién trabaja por ella: me entra de todo por el cuerpo cuando veo tanto chorizo en este país con DNI español porque viene soltando billetes, y tanto inmigrante currando como un loco para que se le pongan pega de todos los colores. Pero, sobre todo, me da un yuyu que ni te cuén el pensar que a los llanitos se les dé todo tipo de facilidades para ser español, incluyendo ventajas fiscales con las que los españolitos de a pie sólo podemos soñar. Esto sí que sería un atentado contra la soberanía española, sin necesidad de bombas ni leches.
Hala!! ya me he desahogao. Ya os daré la vara otro día, que os he tenido muy mal acostumbrados últimamente no escribiendo. Os vais a enterar. He vuelto, como el Terminator.
jueves, 5 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
¿Quién se lo cree? Porque yo no
Bin Laden está muerto, o eso dicen los amerikanskis. Yo sigo sin creermelo. Para eso y muchas otras cosas soy como Santo Tomás: si no veo no creo. Y nada de fotomontajes como el que pusieron en Internet. No. Yo quiero ver un vídeo o una foto de ese cadáver que dicen han arrojado al mar, de una forma muy oportuna, por cierto.
¿Cómo se explica que a un tío que lleva cachondeándose de la TIA (uy, perdón, CIA) yo no sé cuanto, lo hayan pillao desarmado y tres calles más pallá de donde Alá dió las tres voces? Pues nada, ahora han llegao los SEAL (y no el cantante), con el sargento Arensibia y un grupito de "nasíos pa matá" -véase Historias de la puta mili- y han cogido al Osama con los pantalones bajaos y cagando, lo han matao, no le han echao ni una cochina foto y lo han tirao por la borda. Con dos cojones. Lo que no han conseguido en 10 años, lo hacen ahora en 2 días. Y yo voy y me lo creo, porque me caí ayer del guindo.
Me huele a chamusquina total. Aquí, que si los GAL, que si los picolos infiltraos, que si la Gendamería francesa, y los cabrones de ETA siguen a sus anchas, y eso que los oprimimos y les impedimos ser libres. Sus castas toas!!!! Aparte del pestazo a tongo, me parece de lo más hipócrita por parte de los estadounidenses (americanos son hasta los monos del Amazonas) su postura ante el terrorismo: sólo el terrorismo islámico es el que cuenta; ETA, IRA y cualquier otro grupo de cobardes que se esconden tras supuestos ideales de libertad y contra la opresión tienen patente de corso para disponer de la vida de los demás, con el beneplácito de los estados juntitos and company. Durante años los etarras se han ocultado en América (no sólo en USA, que a Venezuela la van a nombrar nueva provincia del País Vasco), les han suministrado armas, dinero, formas de financiación (narcotráfico digan lo que digan), entrenamiento y la libertad de jodernos la vida al resto de españoles, sobre todo a los men-in-grin.
Pero llega un zumbao apoyado por la CIA, educado en occidente, podrido de dólares, y decide cargarse a un montón de gente de una sola vez. Cierto que lo del atentado del World Trade Center no es algo que se nos vaya a olvidar en la vida, pero hasta entonces los USA no se metieron con los demás terroristas; para ellos no existían los coches bomba, los explosivos ante las casas cuartel, en el parking de los hipermercados, los tiros en la nuca (dando la cara, como valientes que son), los secuestros y ejecuciones, los zulos, el chantaje... y sólo araño la superficie. Durante décadas en Irlanda y en España hemos sufrido (y sufrimos) los desmanes de los hijos de puta que se creen con derecho a disponer de tu vida por el mero hecho de creerse menos libres que aquellos a los que matan. Y ningún SEAL apareció a cargarse al DeJuana Chaos o al Josu Ternera o a cualquier otro de esa pandilla de impresentables. No hubo lucha internacional, ni operaciones especiales ni nada de nada. Tuvo que venir una pandilla de idiotas educados y entrenados en USA, ensuciando con su extremismo a una religión como la musulmana (aunque no esté de acuerdo con ellos, procuro respetar cualquier credo), para que los estadounidenses se dieran cuenta del estado de miedo en el que viven miles de personas alrededor del mundo, pero sólo combaten lo que a ellos les interesa, es decir, a aquellos que les buscan las cosquillas o les salen ranas (como Saddam Husein o el mismo Bin Laden).
Por desgracia, aunque hayan matado de verdad a Osama, no han acabado con los extremistas islámicos, ni con los judíos, ni con los católicos -que también los hay-, ni con los etarras. Sólo han acabado con la vida de una persona, mala, pero persona, y eso no basta para poner en su sitio a todos los indeseables que sueñan con matar a otros por las causas más absurdas (incluída la de erradicar el terrorismo). A ver cuando se van a dar cuenta que lo que impulsa el terrorismo es la incultura, la ignorancia, la miseria en la que viven miles de personas y que son caldo de cultivo para extremismos y paranoias, la prepotencia de los políticos y los desmanes cometidos en nombre de Dios (Alá, Buda o lo que queráis).
¿Cómo se explica que a un tío que lleva cachondeándose de la TIA (uy, perdón, CIA) yo no sé cuanto, lo hayan pillao desarmado y tres calles más pallá de donde Alá dió las tres voces? Pues nada, ahora han llegao los SEAL (y no el cantante), con el sargento Arensibia y un grupito de "nasíos pa matá" -véase Historias de la puta mili- y han cogido al Osama con los pantalones bajaos y cagando, lo han matao, no le han echao ni una cochina foto y lo han tirao por la borda. Con dos cojones. Lo que no han conseguido en 10 años, lo hacen ahora en 2 días. Y yo voy y me lo creo, porque me caí ayer del guindo.
Me huele a chamusquina total. Aquí, que si los GAL, que si los picolos infiltraos, que si la Gendamería francesa, y los cabrones de ETA siguen a sus anchas, y eso que los oprimimos y les impedimos ser libres. Sus castas toas!!!! Aparte del pestazo a tongo, me parece de lo más hipócrita por parte de los estadounidenses (americanos son hasta los monos del Amazonas) su postura ante el terrorismo: sólo el terrorismo islámico es el que cuenta; ETA, IRA y cualquier otro grupo de cobardes que se esconden tras supuestos ideales de libertad y contra la opresión tienen patente de corso para disponer de la vida de los demás, con el beneplácito de los estados juntitos and company. Durante años los etarras se han ocultado en América (no sólo en USA, que a Venezuela la van a nombrar nueva provincia del País Vasco), les han suministrado armas, dinero, formas de financiación (narcotráfico digan lo que digan), entrenamiento y la libertad de jodernos la vida al resto de españoles, sobre todo a los men-in-grin.
Pero llega un zumbao apoyado por la CIA, educado en occidente, podrido de dólares, y decide cargarse a un montón de gente de una sola vez. Cierto que lo del atentado del World Trade Center no es algo que se nos vaya a olvidar en la vida, pero hasta entonces los USA no se metieron con los demás terroristas; para ellos no existían los coches bomba, los explosivos ante las casas cuartel, en el parking de los hipermercados, los tiros en la nuca (dando la cara, como valientes que son), los secuestros y ejecuciones, los zulos, el chantaje... y sólo araño la superficie. Durante décadas en Irlanda y en España hemos sufrido (y sufrimos) los desmanes de los hijos de puta que se creen con derecho a disponer de tu vida por el mero hecho de creerse menos libres que aquellos a los que matan. Y ningún SEAL apareció a cargarse al DeJuana Chaos o al Josu Ternera o a cualquier otro de esa pandilla de impresentables. No hubo lucha internacional, ni operaciones especiales ni nada de nada. Tuvo que venir una pandilla de idiotas educados y entrenados en USA, ensuciando con su extremismo a una religión como la musulmana (aunque no esté de acuerdo con ellos, procuro respetar cualquier credo), para que los estadounidenses se dieran cuenta del estado de miedo en el que viven miles de personas alrededor del mundo, pero sólo combaten lo que a ellos les interesa, es decir, a aquellos que les buscan las cosquillas o les salen ranas (como Saddam Husein o el mismo Bin Laden).
Por desgracia, aunque hayan matado de verdad a Osama, no han acabado con los extremistas islámicos, ni con los judíos, ni con los católicos -que también los hay-, ni con los etarras. Sólo han acabado con la vida de una persona, mala, pero persona, y eso no basta para poner en su sitio a todos los indeseables que sueñan con matar a otros por las causas más absurdas (incluída la de erradicar el terrorismo). A ver cuando se van a dar cuenta que lo que impulsa el terrorismo es la incultura, la ignorancia, la miseria en la que viven miles de personas y que son caldo de cultivo para extremismos y paranoias, la prepotencia de los políticos y los desmanes cometidos en nombre de Dios (Alá, Buda o lo que queráis).
martes, 15 de febrero de 2011
Día de los Enamorados
Dice la canción: "Hoy es el día de los enamorados", que traducido resulta: "vamos a tener San Valentín hasta en la sopa". Es la fiesta más chorra que se han sacado de la manga, incluso más que Jalogüin. Oye, que por cojones tienes que demostrar que el día 14 de Febrero estás enamorado. Este día tienes que ponerte de un empalagoso insoportable, regalar flores -a ser posible rosas rojas- y ositos con corazones, componer poemas, dedicar canciones, es decir, dar por saco de todas las maneras posibles. El resto del año te puedes comportar como un/a cafre: no hagas regalos, contesta mal a tu pareja, no le digas que le quieres, ten poco sexo, que todo se perdona el día de los enamorados, cuando tu pareja aparece con un regalo cursi.
Esto sí que me toca los huevarios, y bien tocados. Le tengo terminantemente prohibido a mi shurri que me haga regalos el día de los enamorados: sabe que le cuesta el divorcio. Prefiero que cualquier día del año se presente con algo -muy de vez en cuando, porque mi shurri de espontáneo y romántico no tiene nada de nada-, que yo entre en una tienda y me guste algo y él me lo compre, sin más, sin importarle lo que cuesta, que me lleve a comer por ahí (y no precisamente al Masdonal) porque ese día no tengo ganas de ponerme a cocinar, que se acurruque conmigo y no me deje ver la tele o leer (el puñetero es un joio pulpo con la cara tonto que tiene), que me llame todas las mañanas para preguntarme como estoy, porque cuando se va yo estoy todavía en el séptimo sueño y procura no despertarme cuando se ducha y se afeita, que se coma todo lo que cocino sin rechistar, aunque -como hoy- no me salga bien, que me mire con esa cara de cordero degollao y me diga que me quiere (se me caen las babas ná más de pensarlo) después de 17 años de matrimonio, y que me conteste "de eso nada, ni loco" cuando digo que lo voy a mandar de vuelta con su madre.
Todo esto hace que no tenga un día de los enamorados, sino muchos al cabo del año. No necesito ninguna fiesta comercial para que me recuerde que estoy enamorada: de eso se encarga mi marido. Supongo que a muchos de vosotros os pasa lo mismo.
Mi madre siempre me ha dicho que cuando ella era joven no existía el día de los enamorados, y que todo empezó a raíz de la película "El día de los enamorados" (1959), con Concha Velasco y Tony LeBlanc. También he oído que fue el dueño del El Corte Inglés el que trajo la celebración a este país para dar un empujón a las ventas en Febrero, siempre bajas al estar entre la fiebre de las navidades y principio de rebajas y las ventas de la temporada de primavera. El caso es que es una fiesta puramente comercial, que sólo vale para que nos gastemos dinero en cursiladas y para que la mitad de las parejas que se comen los mocos en esta fiesta se separen y se peleen un mes después (lo del mes es un decir, hay quienes se pelean el mismo día).
Celebrad el día de los enamorados el 4 de Marzo, el 22 de Agosto o cuando os salga de las narices, haced regalos porque os sale del corazón y no porque hay que hacerlos, regalad lo que os parezca bonito, y no lo que os digan que tenéis que regalar, amad a vuestras parejas todo el año, y, por supuesto, practicad sexo cuando os salga del alma (siempre que podáis, claro, porque queda shungo ir haciendo la compra y meterle mano a tu shurri en mitad del carrefú, jajaja). Así cada día tiene la posibilidad de convertirse en tu particular día de los enamorados.
A los que no tenéis pareja, no desesperéis, que todavía hay mucho por venir. A Lidita en particular le digo que sigue habiendo mucho "meningrín" solterito en la vida y que le voy a denunciar el Clío (de ésta fijo que me mata).
Esto sí que me toca los huevarios, y bien tocados. Le tengo terminantemente prohibido a mi shurri que me haga regalos el día de los enamorados: sabe que le cuesta el divorcio. Prefiero que cualquier día del año se presente con algo -muy de vez en cuando, porque mi shurri de espontáneo y romántico no tiene nada de nada-, que yo entre en una tienda y me guste algo y él me lo compre, sin más, sin importarle lo que cuesta, que me lleve a comer por ahí (y no precisamente al Masdonal) porque ese día no tengo ganas de ponerme a cocinar, que se acurruque conmigo y no me deje ver la tele o leer (el puñetero es un joio pulpo con la cara tonto que tiene), que me llame todas las mañanas para preguntarme como estoy, porque cuando se va yo estoy todavía en el séptimo sueño y procura no despertarme cuando se ducha y se afeita, que se coma todo lo que cocino sin rechistar, aunque -como hoy- no me salga bien, que me mire con esa cara de cordero degollao y me diga que me quiere (se me caen las babas ná más de pensarlo) después de 17 años de matrimonio, y que me conteste "de eso nada, ni loco" cuando digo que lo voy a mandar de vuelta con su madre.
Todo esto hace que no tenga un día de los enamorados, sino muchos al cabo del año. No necesito ninguna fiesta comercial para que me recuerde que estoy enamorada: de eso se encarga mi marido. Supongo que a muchos de vosotros os pasa lo mismo.
Mi madre siempre me ha dicho que cuando ella era joven no existía el día de los enamorados, y que todo empezó a raíz de la película "El día de los enamorados" (1959), con Concha Velasco y Tony LeBlanc. También he oído que fue el dueño del El Corte Inglés el que trajo la celebración a este país para dar un empujón a las ventas en Febrero, siempre bajas al estar entre la fiebre de las navidades y principio de rebajas y las ventas de la temporada de primavera. El caso es que es una fiesta puramente comercial, que sólo vale para que nos gastemos dinero en cursiladas y para que la mitad de las parejas que se comen los mocos en esta fiesta se separen y se peleen un mes después (lo del mes es un decir, hay quienes se pelean el mismo día).
Celebrad el día de los enamorados el 4 de Marzo, el 22 de Agosto o cuando os salga de las narices, haced regalos porque os sale del corazón y no porque hay que hacerlos, regalad lo que os parezca bonito, y no lo que os digan que tenéis que regalar, amad a vuestras parejas todo el año, y, por supuesto, practicad sexo cuando os salga del alma (siempre que podáis, claro, porque queda shungo ir haciendo la compra y meterle mano a tu shurri en mitad del carrefú, jajaja). Así cada día tiene la posibilidad de convertirse en tu particular día de los enamorados.
A los que no tenéis pareja, no desesperéis, que todavía hay mucho por venir. A Lidita en particular le digo que sigue habiendo mucho "meningrín" solterito en la vida y que le voy a denunciar el Clío (de ésta fijo que me mata).
Medidas de empleo para jóvenes
Esto va a sugerencia de Lidita, que cuando se me cabrea, se pone brava, como los Mihura. Y sé que no le va a gustar la comparativa taurina, pero... agua y ajo.
Que en materia de empleo el Gobierno de este país siga prestando más ayuda a los jóvenes que a los parados de mediana edad, no es nada nuevo. Ni exclusivo de los socialistas. Aunque a muchos nos toca los huevarios, es lógico que se promueva el empleo para gente por debajo de los 25 años: cuantos más empleen, más trinca el gobierno para pagar las pensiones (de los políticos, claro). Da igual que no sepan hacer la "o" con un canuto: siempre y cuando tengan el currículum lleno de cursos del FOREM ya saben más que tú. No cuenta para nada que tú tengas experiencia, sepas hablar uno o más idiomas extranjeros (y bien), que manejes ordenador y programas con soltura, que sepas torear a la gente con más arte que los Rivera (vuelvo a los toros, será porque Cayetano está como un tren). No vale nada. Somos caros a los empresarios, sabemos más sobre contratos, retenciones y derechos, por lo que no nos pueden tomar el pelo tan fácilmente, y no le aguantamos ya tonterías a nadie. Por eso los empresarios los prefieren recién salidos del horno, para poder pisotearlos y explotarlos, conseguir beneficios del gobierno y darle algo que hacer a los sindicatos.
Para los partidos políticos (escoged siglas) es ganar adeptos desde jóvenes, borregos que sigan votándolos y se crean que el gobierno les apoya. Los del PP ya inventaron los contratos basura y dieron lugar a los "mileuristas". Los socialistos se han asegurado de empeorarlo y magnificarlo. Pero, insisto, no es nada nuevo: siempre han existido los aprendices, a los que no se les pagaba hasta que hubieran aprendido bien el oficio, mozos a los que se les pagaban 2 duros por hacer de todo y a todas horas, y empresarios dispuestos a aprovecharse de ello.
Bien es cierto que el número de jóvenes en paro es astronómico, pero lo que no te dicen es que la mayoría de ellos no han acabado sus estudios cuando ya están apuntados en el INEM, SAE o lo que corresponda. Eso es algo que hemos hecho todos. Pero claro, los politiquillos de tres al cuarto aprovechan esta situación, y con su clásica demagogia intenta quedar como si fueran los salvadores del mundo. Esta situación lleva a los mayores de 40 a tener miedo a dejar sus puestos de trabajo (aquellos que los tienen), por muy malos que sean, ya que la alternativa es el paro, y los que estamos en paro nos desesperamos cuando vemos a cualquier niñato/a quitarnos el puesto por el mero hecho de ser más joven. A veces envidio la culturas japonesa, donde el tener más años supone tener mayor valía, a los trabajadores se les forma continuamente y se les aprecia y se les respeta.
En fin, que, como ya he dicho más de una vez, vivimos en un país donde cuenta más la fotito y quedar bien como superprogres que solucionar los problemas.
Que en materia de empleo el Gobierno de este país siga prestando más ayuda a los jóvenes que a los parados de mediana edad, no es nada nuevo. Ni exclusivo de los socialistas. Aunque a muchos nos toca los huevarios, es lógico que se promueva el empleo para gente por debajo de los 25 años: cuantos más empleen, más trinca el gobierno para pagar las pensiones (de los políticos, claro). Da igual que no sepan hacer la "o" con un canuto: siempre y cuando tengan el currículum lleno de cursos del FOREM ya saben más que tú. No cuenta para nada que tú tengas experiencia, sepas hablar uno o más idiomas extranjeros (y bien), que manejes ordenador y programas con soltura, que sepas torear a la gente con más arte que los Rivera (vuelvo a los toros, será porque Cayetano está como un tren). No vale nada. Somos caros a los empresarios, sabemos más sobre contratos, retenciones y derechos, por lo que no nos pueden tomar el pelo tan fácilmente, y no le aguantamos ya tonterías a nadie. Por eso los empresarios los prefieren recién salidos del horno, para poder pisotearlos y explotarlos, conseguir beneficios del gobierno y darle algo que hacer a los sindicatos.
Para los partidos políticos (escoged siglas) es ganar adeptos desde jóvenes, borregos que sigan votándolos y se crean que el gobierno les apoya. Los del PP ya inventaron los contratos basura y dieron lugar a los "mileuristas". Los socialistos se han asegurado de empeorarlo y magnificarlo. Pero, insisto, no es nada nuevo: siempre han existido los aprendices, a los que no se les pagaba hasta que hubieran aprendido bien el oficio, mozos a los que se les pagaban 2 duros por hacer de todo y a todas horas, y empresarios dispuestos a aprovecharse de ello.
Bien es cierto que el número de jóvenes en paro es astronómico, pero lo que no te dicen es que la mayoría de ellos no han acabado sus estudios cuando ya están apuntados en el INEM, SAE o lo que corresponda. Eso es algo que hemos hecho todos. Pero claro, los politiquillos de tres al cuarto aprovechan esta situación, y con su clásica demagogia intenta quedar como si fueran los salvadores del mundo. Esta situación lleva a los mayores de 40 a tener miedo a dejar sus puestos de trabajo (aquellos que los tienen), por muy malos que sean, ya que la alternativa es el paro, y los que estamos en paro nos desesperamos cuando vemos a cualquier niñato/a quitarnos el puesto por el mero hecho de ser más joven. A veces envidio la culturas japonesa, donde el tener más años supone tener mayor valía, a los trabajadores se les forma continuamente y se les aprecia y se les respeta.
En fin, que, como ya he dicho más de una vez, vivimos en un país donde cuenta más la fotito y quedar bien como superprogres que solucionar los problemas.
lunes, 31 de enero de 2011
Orgullo y Prejuicio
Os advertí que como cogiera carrerilla con los libros, no paraba.
Hoy os hablo de uno de mis favoritos: Orgullo y Prejuicio (Pride & Prejudice) de Jane Austen. Os pongo el título en inglés, por si alguno de los anglo-parlantes prefiere leerlo en versión original. Yo desde luego lo prefiero, aunque mi inglés sea peor que mi español (que ya es decir).
Muchos pensaréis que es otra novelita romántica más. Pues va a ser que no. Los que penséis que Austen sólo escribe novela rosa, os equivocáis. Jane Austen supo retratar como nadie la situación tan denigrante de las mujeres de su época (principios del siglo XIX). La mujeres no tenían derecho a heredar, a elegir marido sin el consentimiento de los padres, a una educación completa: la mujer tenía que ser "competente", es decir (y cito textualmente, siento la mala traducción), "tener un profundo conocimiento de música, canto, dibujo, baile y lenguas modernas (en esa época se refiere a un idioma extranjero, preferiblemente francés o alemán) para que ella valga la pena; y aparte de todo esto, debe poseer un cierto 'algo' en su aire y en su forma de andar, en el tono de su voz, en su forma de hablar y en sus expresiones, o sólo valdrá la mitad.". Y esto lo dice uno de los personajes femeninos de la novela!!!! Desde luego lo dice para desmerecer al personaje principal (Lizzy Bennet) frente a ella (Caroline Bingley) y ponerla en ridículo frente al Sr. Darcy (objetivo del amor de Caroline y a su vez enamorado de Lizzy).
El origen de esta declaración es que están hablando de la hermana del Sr. Darcy, que toca el piano y canta prácticamente todo el día, hace cosas de punto y diseña mesas (esto es algo que sigo sin comprender muy bien). Se la considera muy competente, en contrapunto a Lizzy, que no toca el piano ni canta bien ni sabe dibujar, pero que disfruta leyendo y aprendiendo de los libros, que disfruta dando paseos al aire libre en vez de ir de compras o arreglar sombreros (antes te los hacías tú, o cambiabas las cintas y adornos a uno que ya tenías para que pareciera diferente. La cosa no estaba para derroches), o sea, que va camino de convertirse en una solterona -algo muy grave, pues significaba que eras una carga para tus padres, y en el momento que ellos fallecieran, lo llevabas muy crudo, ya que tenías que vivir con lo que te pudieran dejar, si es que podían- o de acabar casada con alguien insignificante.
El caso de Lizzy se ve complicado por ser la segunda de 5 hermanas, viviendo en una propiedad que, en el momento que el padre fallezca, pasará a manos de un sobrino de éste, con la posibilidad de que tanto la Sra. Bennet como sus hijas se vean en la calle, sin derecho a reclamar. La única solución es casar a la hermana mayor con alguien con cierto poder adquisitivo, y así establecer un precedente para las demás. De hecho, la Sra. Bennet no tiene reparos en casar a Lizzy con su primo el Sr. Collins (el que va a heredar la hacienda) con el propósito de asegurar la vivienda a todas las que no se hayan casado (y a ella misma) cuando el Sr. Bennet fallezca. Como veis, toda una lucha estratégica para conseguir un techo bajo el que vivir.
También podéis encontrar el exagerado clasismo de la sociedad inglesa: se desprecia a un hermano de la Sra. Bennet por el mero hecho de vivir en la parte baja (Cheapside) de Londres, ser un comerciante y tener su casa al lado de sus almacenes. De poco importa que sea honrado, de buenos modales y con una buena situación económica. Por supuesto, Jane Bennet (la hermana mayor de Lizzy) no puede casarse con el Sr. Bingley (hermano de Caroline y enamorado de Jane): aunque es una chica muy dulce y educada, social y económicamente no está a la altura (eso lo piensan el resto de los Bingley). El mismo Sr. Darcy se niega a admitir su amor por Lizzy porque piensa más en el que dirán que en lo que siente.
Otro de los temas que toca es el matrimonio de conveniencia: el casarse por el mero hecho de tener una fuente de financiación, por aumentar un patrimonio, por "trepar" socialmente o porque se te está pasando el arroz. Esto es algo que aparece reflejado en todas las novelas de Austen (tanto el clasismo como el tema económico aparecen mejor reflejados en "Persuasión").
La primera vez que leí Orgullo y Prejuicio no me podía creer lo que veían mis ojos. Estaba recién casada y me parecía estar leyendo trozos de mi vida: el verte menospreciada por ser de origen humilde (y muy orgullosa de serlo, oiga), en boca de muchos porque piensan que te has casado por dinero, por ser llamada "señora de..." o porque te han preñado, el ser una nulidad para la música y el dibujo, el preferir un libro o un paseo al cotilleo o ir de compras, el enamorarte de alguien que no se te habría ocurrido ni en sueños. Por estas cosas y algunas más (y también menos) conecto con este libro más que con algún otro de los cientos que he leído (y no chuleo, que tengo más de 1000 en mi base de datos y me vanaglorio de haber leído casi todos, incluso alguna que otra enciclopedia). De hecho, cuando termino un libro que haya sido pesado o complejo de leer, me releo este (yo lo llamo hacer "lectura light", y utilizo varios libros para ello) y me sirve de "descanso mental".
En fin, que si os apetece leer algo de mi amiga Jane, no os recomiendo ninguna de sus novelas en particular, porque sea cual sea la que escojáis, os va a encantar. Eso sí, no creáis estar leyendo novela rosa, así que no os fijéis sólo en el romance. Abrid vuestras mentes al mundo femenino del siglo XIX, y observad como algunas cosas siguen sin cambiar. Y LO QUE NOS QUEDA.
Hoy os hablo de uno de mis favoritos: Orgullo y Prejuicio (Pride & Prejudice) de Jane Austen. Os pongo el título en inglés, por si alguno de los anglo-parlantes prefiere leerlo en versión original. Yo desde luego lo prefiero, aunque mi inglés sea peor que mi español (que ya es decir).
Muchos pensaréis que es otra novelita romántica más. Pues va a ser que no. Los que penséis que Austen sólo escribe novela rosa, os equivocáis. Jane Austen supo retratar como nadie la situación tan denigrante de las mujeres de su época (principios del siglo XIX). La mujeres no tenían derecho a heredar, a elegir marido sin el consentimiento de los padres, a una educación completa: la mujer tenía que ser "competente", es decir (y cito textualmente, siento la mala traducción), "tener un profundo conocimiento de música, canto, dibujo, baile y lenguas modernas (en esa época se refiere a un idioma extranjero, preferiblemente francés o alemán) para que ella valga la pena; y aparte de todo esto, debe poseer un cierto 'algo' en su aire y en su forma de andar, en el tono de su voz, en su forma de hablar y en sus expresiones, o sólo valdrá la mitad.". Y esto lo dice uno de los personajes femeninos de la novela!!!! Desde luego lo dice para desmerecer al personaje principal (Lizzy Bennet) frente a ella (Caroline Bingley) y ponerla en ridículo frente al Sr. Darcy (objetivo del amor de Caroline y a su vez enamorado de Lizzy).
El origen de esta declaración es que están hablando de la hermana del Sr. Darcy, que toca el piano y canta prácticamente todo el día, hace cosas de punto y diseña mesas (esto es algo que sigo sin comprender muy bien). Se la considera muy competente, en contrapunto a Lizzy, que no toca el piano ni canta bien ni sabe dibujar, pero que disfruta leyendo y aprendiendo de los libros, que disfruta dando paseos al aire libre en vez de ir de compras o arreglar sombreros (antes te los hacías tú, o cambiabas las cintas y adornos a uno que ya tenías para que pareciera diferente. La cosa no estaba para derroches), o sea, que va camino de convertirse en una solterona -algo muy grave, pues significaba que eras una carga para tus padres, y en el momento que ellos fallecieran, lo llevabas muy crudo, ya que tenías que vivir con lo que te pudieran dejar, si es que podían- o de acabar casada con alguien insignificante.
El caso de Lizzy se ve complicado por ser la segunda de 5 hermanas, viviendo en una propiedad que, en el momento que el padre fallezca, pasará a manos de un sobrino de éste, con la posibilidad de que tanto la Sra. Bennet como sus hijas se vean en la calle, sin derecho a reclamar. La única solución es casar a la hermana mayor con alguien con cierto poder adquisitivo, y así establecer un precedente para las demás. De hecho, la Sra. Bennet no tiene reparos en casar a Lizzy con su primo el Sr. Collins (el que va a heredar la hacienda) con el propósito de asegurar la vivienda a todas las que no se hayan casado (y a ella misma) cuando el Sr. Bennet fallezca. Como veis, toda una lucha estratégica para conseguir un techo bajo el que vivir.
También podéis encontrar el exagerado clasismo de la sociedad inglesa: se desprecia a un hermano de la Sra. Bennet por el mero hecho de vivir en la parte baja (Cheapside) de Londres, ser un comerciante y tener su casa al lado de sus almacenes. De poco importa que sea honrado, de buenos modales y con una buena situación económica. Por supuesto, Jane Bennet (la hermana mayor de Lizzy) no puede casarse con el Sr. Bingley (hermano de Caroline y enamorado de Jane): aunque es una chica muy dulce y educada, social y económicamente no está a la altura (eso lo piensan el resto de los Bingley). El mismo Sr. Darcy se niega a admitir su amor por Lizzy porque piensa más en el que dirán que en lo que siente.
Otro de los temas que toca es el matrimonio de conveniencia: el casarse por el mero hecho de tener una fuente de financiación, por aumentar un patrimonio, por "trepar" socialmente o porque se te está pasando el arroz. Esto es algo que aparece reflejado en todas las novelas de Austen (tanto el clasismo como el tema económico aparecen mejor reflejados en "Persuasión").
La primera vez que leí Orgullo y Prejuicio no me podía creer lo que veían mis ojos. Estaba recién casada y me parecía estar leyendo trozos de mi vida: el verte menospreciada por ser de origen humilde (y muy orgullosa de serlo, oiga), en boca de muchos porque piensan que te has casado por dinero, por ser llamada "señora de..." o porque te han preñado, el ser una nulidad para la música y el dibujo, el preferir un libro o un paseo al cotilleo o ir de compras, el enamorarte de alguien que no se te habría ocurrido ni en sueños. Por estas cosas y algunas más (y también menos) conecto con este libro más que con algún otro de los cientos que he leído (y no chuleo, que tengo más de 1000 en mi base de datos y me vanaglorio de haber leído casi todos, incluso alguna que otra enciclopedia). De hecho, cuando termino un libro que haya sido pesado o complejo de leer, me releo este (yo lo llamo hacer "lectura light", y utilizo varios libros para ello) y me sirve de "descanso mental".
En fin, que si os apetece leer algo de mi amiga Jane, no os recomiendo ninguna de sus novelas en particular, porque sea cual sea la que escojáis, os va a encantar. Eso sí, no creáis estar leyendo novela rosa, así que no os fijéis sólo en el romance. Abrid vuestras mentes al mundo femenino del siglo XIX, y observad como algunas cosas siguen sin cambiar. Y LO QUE NOS QUEDA.
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